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Pobres señales para mejorar la credibilidad

La fuga de capitales sigue su tendencia de los últimos años. Las medidas implementadas desde el gobierno general no han cesado la demanda por la moneda extranjera. Los ciudadanos lejos de confiar, ahora se dirigen a los bancos para retirar sus depósitos en dólares.

¿Por qué se agolpan los ahorristas a comprar dólares?

La definición del dinero ayuda a entender mejor el porqué de la demanda creciente de dólares. El dinero fiduciario “es un bien que tiene un valor muy escaso como mercancía, pero que mantiene su valor como medio de cambio porque la gente tiene fe en que el emisor responderá por los pedazos de papel o por las monedas acuñadas y cuidará de que la cantidad emitida sea limitada” (Monchón, Francisco y Beker, Víctor Alberto (2008): “Economía, Principios y Aplicaciones”. Cuarta edición, página 340. ). Ante esta definición, es difícil decir que el peso argentino cumple con esta función, si comprobamos que los precios se han incrementado en más de un 200 por ciento desde 2003.
En la tabla adjunta se muestra la evolución que ha tenido el índice de precios al consumidor (conocido como IPC), y el valor del dólar (ó tipo de cambio nominal). Si la moneda extranjera es considerada por los ciudadanos como un bien más, al igual que los bienes y servicios que adquiere diariamente; es fácil apreciar que ésta, ha tendido a abaratarse en términos reales en comparación con octubre de 2003; trayectoria que se vio acrecentada en los últimos 4 años, cuando la inflación tendió a superar los dos dígitos.

El común de la gente avizora el abaratamiento de la moneda extranjera, y huye a ella, tratando de adquirirla. La compra de dólares dista de ser una buena inversión, pero aún así los argentinos compran ingesta cantidades, porque huyen de una inflación en pesos que deteriora sus ahorros, y esperan una ganancia de capital para cuando el dólar aumente de precio.

En contextos inflacionarios, el peso argentino pierde valor “real”, pues a medida que pasa el tiempo pueden adquirirse menos bienes y servicios. Cuando ello ocurre, los ciudadanos huyen de la moneda considerada débil, dándose lo que se conoce en economía como la ley de Gresham. Los ciudadanos prefieren pagar con la moneda más débil cuando hacen una transacción, conservando la moneda más fuerte para ahorrar. Ello es lo que actualmente está aconteciendo, los pesos dejan de ser utilizados para ahorrar, apelando la ciudadanía a la compra de bienes que conserven el valor u otra moneda considerada por ella como fuerte.

¿Cómo impacta esto en las Reservas mantenidas por el Banco Central?

El Central es la institución responsable de mantener Reservas Internacionales (RI) para dar respaldo a la moneda nacional. Si en la economía existe un exceso de oferta de divisas, el Central acumula RI, caso contrario, pierde RI. Proyecciones estiman que la fuga de capitales de este año, alcanzarán a la de 2008, superior a los 23 mil millones de dólares, producto de una crisis interna generada con el campo y sumado a la crisis financiera internacional.
El gráfico que se muestra a continuación expresa la trayectoria de las reservas en el año 2011, partiendo de 52.145 millones de dólares que poseía el Central al 30 de diciembre de 2010. Los primeros meses presentan exceso de oferta, con lo cual la autoridad monetaria incrementó su tenencia de reservas, hasta alcanzar los 52.654 millones de dólares. Pero en los meses posteriores, las reservas sólo tendieron a caer, registrando al 4 de noviembre de 2011 caída de 4.871 millones de dólares.

A modo de conclusión

La principal razón detrás de esta fuga de capitales es la creencia por parte del ciudadano que la moneda extranjera esta barata, y espera que tarde o temprano, el gobierno termine corrigiendo este desequilibrio, por ello demanda dólares para cubrirse de la pérdida de valor que genera un aumento del tipo de cambio.
Es de esperar que se disminuya la compra de dólares, ya que es la AFIP la que controla quién y cuánto se puede comprar de moneda extranjera. Pero el deseo de dólares por parte de los ciudadanos no va a cesar mientras se mantengan las condiciones actuales, lo que incentivará a la profundización del mercado paralelo, que ya venía funcionando.
En caso de que la inflación continúe alta, la gente tratando de evitar la pérdida de poder adquisitivo, comprará dólares en el mercado paralelo a precios que irán en ascenso o bienes durables, generando un nuevo boom del consumo.

Lic. Maximiliano Labarre


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