Política
ambiental en la ciudad de Laboulaye y región del sur cordobés. El incierto futuro
de la salubridad pública
Con la intención de erradicar veintidós basurales
a cielo abierto de ciudades del sur cordobés el gobierno de la provincia financiará un
programa de “depósitos
de residuos en cápsulas anaeróbicas” consistente en el procesamiento y compactación de
residuos a instalarse en las ciudades de Laboulaye y Huinca Renancó.
El proyecto prevé la
contratación de una empresa pionera en este método
que aseguran será un éxito para reducir el impacto ambiental que sufren los habitantes
de ciudades con basurales a cielo abierto. La financiación para tal proyecto demandará de
la provincia alrededor de 6 millones de pesos.
La problemática de los basurales a cielo
abierto radica en la quema y en la contaminación
del aire, del agua y del suelo generando enfermedades en la población. Una consecuencia
social que traerá aparejado la eliminación de los basurales es la necesidad de
brindar a las personas que “viven” en el basural una alternativa de vivienda y trabajo
a largo plazo.
Al mismo tiempo, este reordenamiento de los residuos sólidos urbanos genera
cierto escepticismo en la población ya que no se conoce exactamente cual será el
mecanismo de procesamiento que se implementará y tampoco el impacto ambiental, no solo
a corto plazo sino y principalmente a largo plazo.
Una sociedad escéptica y atenta a los resultados
Como a nivel nacional, y luego de reiteradas muestras
de desprecio por los recursos naturales, como por ejemplo el veto a la ley de glaciares aprobada
en 2008, a nivel provincial y municipal los programas en materia de política ambiental
llegan a destiempo y en muchos casos con mucha polémica. El monto de la financiación
de estos proyectos, su dudoso impacto y las imprevisibilidades en la evaluación de los
resultados provocan desconfianza, arraigada en especial en las consecuencias ambientales y
sociales a largo plazo.
El impacto ambiental que provoca hoy el basural a cielo abierto son
conocidas desde siempre, desde que los habitantes de las ciudades de Argentina dejaron de enterrar
la basura en los patios de su casa y cuando la recolección de residuos se institucionalizó.
En
cambio, el impacto que puede generar la acumulación en el tiempo de la basura no
sólo de los laboulayenses y de la población de Huinca Renancó sino de todas
las localidades del sur cordobés es imprevisible.
En consecuencia, lo indudable es la
demanda de planificación, análisis del impacto,
previsión de eventualidades y posterior evaluación de las consecuencias a fin de
eliminar conjeturas y caminar hacia lo seguro. La población exige básicamente información
y responsabilidades, no vaya a ser cosa que el acuerdo entre la provincia y los dos municipios
sea el espejo en menor escala del consenso secreto entre el gobierno nacional y la Barrick Gold
y solo se trate de generar rentas a una empresa de dudosa conciencia ambiental y salubridad públicas.
El estado es el máximo responsable pero la sociedad debe exigir información e involucrarse
en un asunto de tal envergadura como es la salud de todos los ciudadanos.
Reflexión final
Para concluir y a pesar que el encapsulado y acopio de
la basura generada por las poblaciones de diez localidades ubicadas en el departamento Roque
Sáenz Peña, no provocara
contaminación del aire ni del suelo en diez años en las diez hectáreas destinadas
a las silos bolsas nadie asegura que sucederá a después.
El compromiso de la provincia
en financiar este proyecto debería implicar también
la responsabilidad política de las consecuencias ambientales, de salubridad y sociales
que tal acumulación podría generar a futuro. Mientras que el municipio de la ciudad,
junto al gobierno provincial, deberá controlar y regular la actividad de la empresa encargada
del procesamiento de los residuos y ajustar cualquier tipo de irregularidad. El compromiso institucional
y la participación ciudadana, a modo de control y colaboración ayudarán
a vivir en un ambiente saludable para todos habitantes de la ciudad.
Lic. Marcela Morales