Porque
el Gobierno necesita frenar las importaciones
El motivo se encuentra en que estamos en una situación de salida de capitales e inflación
agudizada, mantener el saldo positivo de la balanza comercial se convierte en un imperativo estratégico
como forma de asegurar la oferta de dólares y por ende evitar que se escape su cotización
y agudice el fenómeno inflacionario. El problema es que con el crecimiento de la actividad
económica, crecen las compras al exterior en mayor proporción que las exportaciones
y entonces tiende a achicarse el superávit.
Como las cifras de intercambio comercial de mayo mostraron que continúa la caída del
superávit comercial y eso en la época del año en el cual normalmente aumenta
la liquidación de divisas por las exportaciones de granos y subproductos, se puede deducir
que esto llevara a que pasada esta temporada puede volver la presión sobre el valor del dólar,
lo cual se complica por el recambio ministerial en Cancillería pues ocurre en medio de una
trabajosa negociación comercial para reabrir el gigante mercado de China al aceite de soja
argentino, justo cuando deberían estar enviándose al mercado asiático unos 2
millones de toneladas de ese producto.
Durante mayo ingresaron a China 23.395 toneladas de aceite de soja de origen argentino, un volumen
que perfectamente podría haber sido transportado en un buque carguero, el dato refleja una
fuerte caída de las compras chinas, respecto de mayo de 2009, el volumen de aceite argentino
ingresado a China retrocedió el 78%; consideremos que en tiempos normales, la Argentina le
vendía a China en promedio unas 150.000 toneladas mensuales. Además de esta puja comercial,
se pelea por ver quién agrega valor a la soja argentina. En rigor, el reporte oficial chino
mostró que China importó desde aquí en mayo 430.308 toneladas del poroto sin
procesar, un 85% más que en igual mes del año pasado.
Esta dinámica permite estimar que el superávit comercial del 2010 en lugar de superar
los 15000 millones de dólares, como se preveía al inicio de este año, apenas
alcanzaría a pasara la barrera de los 13.000 millones, con exportaciones por u$s 66.000 millones,
es decir, una suba tibia del 18% en relación al 2009 e importaciones que se ubicarían
en u$s 53.000 M, lo que implicaría una tasa que duplicaría a la de las exportaciones.
Esto se explica por un lado en que la economía crecería 6 puntos este año
y esto provo0ca que Argentina necesite adquirir en el exterior más bienes de capital e intermedios
para mantener la maquinaria encendida y que dada la estructura productiva argentina, gran parte de
las importaciones se concentran en Manufacturas de Origen Industrial. Por este motivo, el aumento
de las compras en el exterior se traduce en un mayor déficit en ese rubro, afectando el superávit
total. A su vez la competencia del exterior se ve ayudada por las presiones de costos internos –principalmente
vía salarios- y un tipo de cambio que muestra un atraso creciente y que funciona como un ancla
inflacionaria para el Gobierno.
Lic. Claudio Forlani
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